La devoción que siento por los personajes enfermizos, incomprendidos, carismáticos, extravagantes y maniaco-depresivos hace que tenga que escribir sobre esta mujer, Isabel de Baviera.
Sissi Emperatriz fue una mujer bella y culta al igual que yo. También políglota pues hablaba inglés, alemán, húngaro, francés y griego. Yo en cambio tengo problemas con la lengua materna para que la gente me entienda debido a mi gangojeo y déficit de dicción.
De caracter rebelde y personalidad compleja se le solía ir la pinza en las fiestas de palacio. Mi primer amor platónico fue el Che Guevara y tampoco yo recibo de buen agrado los protocolos y exigencias sociales que me obligan a estar siempre simpática y amable con mis congéneres.
Así pues, os hago llegar a continuación algunas curiosidades de la tormentosa y desequilibrada personalidad de esta mujer que marcó toda una época. !Va por ti, Sissi!
- Padeció bulimarexia (bulimia + anorexia) A los 25 años tras parir al tercero de sus hijos comenzó su obsesión por mantener la esbelta figura que la caracterizaba.
- Medía 1´72 y no llegaba a los 50 kilos. A ello se suma la larga cabellera que poseía pues le llegaba a los tobillos y le pesaba alrededor de 2 kilos.
- La peluquera de Sissi Emperatriz tardaba 3 horas en peinarle y domarle el pelo. Para cepillarlo extendían una sábana blanca sobre el suelo y la peluquera y sus ayudantes iban vestidas de blanco. De esta manera, tras acabar la ardua tarea de cepillado, podían contar los pelos que cayeran y llevar un control.
- Se lavaba el pelo cada 3 semanas con brandy y huevos.
- Su cintura medía 47 centímetros y para estrechar todavía más sus caderas las ceñía con paños húmedos varias veces por semana.
- Creó y se auto-recetó una curiosa dieta a base de leche, pescado hervido, naranjas, sangre de buey y jugo de carne exprimida. Pero normalmente se pegaba atracones a base de pasteles, chocolate y helados que combinaba con días enteros en ayunas.
- El ejercicio físico que realizaba dejaba exhaustas a sus damas (paseos de más de 4 horas)
- Llegó a construir un gimnasio en palacio donde pasaba gran parte del día.
- Fue muy descuidada con su higiene personal, en especial, con la bucodental. Los dientes se le pudrieron hasta tal punto que dejó de sonreir en público y en todos sus retratos aparece con una mueca.
- Deterioro físico, irritabilidad en el carácter, insomnio, ciática...
- A partir de los 35 años no volvió a dejar que nadie la retratase o tomase una fotografía a causa de su inseguridad y depresión ante el devenir del tiempo (tenía gran pánico al envejecimiento) Para evitarlo se cubría con un velo azul o se tapaba con un enorme abanico.
- Era además adicta a la morfina y a la cocaína. En una exposición sobre Sissi en Viena se mostró el botiquín personal de la emperatriz el cual siempre llevaba en sus viajes. En su interior estaba el frasco de morfina y la jeringuilla para la cocaína.
Maravillosa