Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta Josephine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Josephine. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de noviembre de 2011

Gustos y adicciones (Volumen II)

El patinaje artístico es otra de mis debilidades. Posiblemente mi devoción por este deporte se deba a que mi progenitora todavía sueñe con ser una gran patinadora sobre hielo. Josephine de vez en cuando abre su corazón y comenta sus anhelos en voz alta "Yo habría sido una gran patinadora"  ¿Lo hubiera sido con sus pies planos y piernas escarrampás?


Uno de mis hobbies que pocas personas conocen es imaginarme que soy una mega estrella de la canción. Me creo ser un complejo híbrido con la gracia y caderas de Beyoncé; el talento cañí de las Grecas; que soy la ideadora y canto los temas de Queen; transgresora y polémica como David Bowie; que gano Eurovisión como ABBA; que en el país vecino me quieren y admiran más que a Edith Piaf; y que compongo las bandas sonoras de Ennio Morricone por las cuales poseo 12 Oscars... Mi cara cuando me imagino que actúo ante un estadio con más de 20 millones de personas os la podéis imaginar... 



!Ah! A lo anterior hay que añadirle que en mis momentos de empanamiento y pajeo mental también soy la creadora del moonwalk...


!Y ale chatos! !Voy a recrearme! Hoy me imaginaré que canto en el parque de los patos para mi público guardamarenco "We are the champion"


jueves, 3 de noviembre de 2011

Gustos y adicciones (Volumen I)

Al llegar a los 25 me he planteado hacer un listado de aquellas cosas que me apasionan y por las cuales degollaría.
En primer lugar, merece un especial reconocimiento la Coca Cola. Cada día ingiero un promedio de 2 litros de esta viciosa bebida creada por el farmacéutico John Pemberton y comercializada en sus orígenes como remedio para el dolor de cabeza y las náuseas.
Otra de mis adicciones es el morderme las uñas. Ni las guindillas, ni los líquidos químicos con los que Josephine me impregnaba han remediado este "feo" vicio para muchos. 
Los muñones son uno de mis máximos atractivos los cuales hace unos meses se sometieron a una  fatídica mutación pues accedí a ponerme unas garras postizas a lo Freddie Krueger... !CUIDAO!!!! (para tí Ros)
Una de mis devociones culinarias son los bocadillos de mejillones. Josephine nos introdujo desde muy pequeñas a mi hermana y a mi dentro del mundo del laterío. Yo además les añado mahonesa... mmm....

Conocido es por todos mi gusto por Mourinho y su paquete...


Y bueno, ya otro día seguiré... Me voy a pintar la raya de ojos y a salir a que me dé el fresco



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Don´t cry for me

Hoy me he levantado sobre las 12 porque al ser miércoles Josephine se despide de mí para ir al mercadillo y subir a comer a casa de la Moncayera (mi abuelita) 
"Laura me voy, ahí te quedas... No le abras a nadie y si enciendes el butano recuerda apagarlo bien que luego huele toda la casa a gas". Me encanta el olor a gas...

Me he levantado algo aturdida. Las legañas impedían mi visión y mi boca, bastante pastosa, me recordaba lo buena que estaba la pizza de la noche anterior. Tras cepillarme los dientes y asearme lo justo e indispensable se ha apoderado de mi estilizado ser un sentimiento melancólico. Sin saber por qué he empezado a llorar como una pava. He encendido el portátil para buscar entre mi singular lista de canciones alguna que me animara. Ni Eres tú de Mocedades, ni el Disco Chino de Enrique y Ana han conseguido reprimir mi llanto. ¿Qué me pasaba?

He ido a la cocina para hacerme algo de comer. Con la moquita y los ojos todavía humedecidos he echado una rápido vistazo al frigorífico y me ha parecido todo vomitivo. La tristeza me había cerrado el estómago. De pronto me ha venido a la cabeza que Josephine hacía unos días me había sugerido que me hiciese unos canelones de atún que estaban a punto de caducar. He abierto el congelador y ahí estaban atrapados entre la escarcha y demás mejunjes congelados.
La operación "rescate de canelones" se veía complicada pues Josephine es una maestra a la hora de aconglomerar stocks de alimentos en un espacio casi minúsculo. He ido apartando con sumo cuidado la bolsa de calamares, las croquetas... Los canelones me saludaban !Hola Laura!... Ya quedaba poco...poquísimo... Pero de pronto me he topado con un par de tupperwares con comida que mi madre almacena para cuando estalle la tercera guerra mundial... y... CATACLÁS... He visto la muerte muy de cerca... 
Uno de los tuperwares, en concreto, el de caldo de pescado con verduras ha caído con muy mala ostia sobre el dedo gordo de mi pie derecho.... UFFFFF!!!  El tonto dolor que muchos de vosotros ya habréis padecido alguna vez ha sido insufrible y la ploraera descomunal.

 Acongojada y sin el vientre de Josephine para apoyarme me he secado las lágrimas. He cerrado los ojos durante unos segundos para calmarme y cuando los he abierto ahí estaba la puta razón por la que hoy me he levantado tan depresiva...


25 años

lunes, 24 de octubre de 2011

Poltergeist

Esta mañana, mi madre y yo hemos vivido en primera persona un fenómeno paranormal en casa.
Todo transcurría con normalidad. La lógica matutina era la de siempre: Josephine haciendo como que limpiaba y yo en mi ritual de "esperezamiento" de 3 horas.  De repente y desde la habitación de mi hermana se ha empezado a escuchar un ruido escalofriante. La puerta que estaba cerrada parecía querer abrirse, como si alguien desde el interior de la habitación estuviese intentando forzarla. 

Yo me he cagado del susto mientras que mi madre alarmada ha cruzado el pasillo a lo Usain Bolt. !Oy, pero ¿qué es eso?! ha exclamado Josephine.

Nuestras atónitas caras se han cruzado mientras que yo me he tapado con la sábana hasta el cuello como si de un escudo de acero se tratara. Entonces el estremecedor tambaleo de la puerta ha parado. Josephine que portaba un trapo todo repleto de mierda ha ido a abrir la fantasmagórica puerta de la habitación de mi hermana. El trapo ha dejado al descubierto su miedo ya que su mano temblorosa no hacía más que agitar el trozo de camisa de mi padre y dejar libre más partículas de polvo y ácaros. 

Ha abierto la puerta y todo en el interior de la habitación parecía estar en orden. Las ventanas cerradas y no se percibía ninguna corriente de viento que pudiese haber propiciado el fenómeno poltergeist. La perpleja situación se ha visto interrumpida cuando mi madre se ha tirado una de sus clásicas flatulencias estruendosas provocando el movimiento del edificio... ¿o habrá sido otro poltergeist?

martes, 18 de octubre de 2011

¿Bolo alimenticio?

Los que lean el blog se preguntarán a qué se debe lo de "La niña del bolo alimenticio". Pues bien, el bolo alimenticio me ha acompañado toda mi quijotesca infancia porque he sido muy cruel a la hora de comer. 
Hasta los 8 años unas de las comidas que mi especial organismo toleraba seguía siendo la papilla la cual mi madre gustosamente preparaba día tras día. 

Las meriendas las ejecutaba en mi calle, Avenida Los Pinos o la Calle del Chollo. Los pequeños bocadillos confeccionados por mi progenitora eran de lo más variados: jamón de york, queso, salchichón, chorizo de cantimpalo, fuagrás, atún, nocilla... Y e aquí lo del bolo alimenticio. 

Mientras que los demás niños se apresuraban a engullir sus bocadillos para poder jugar lo antes posible, la pequeña Laura permanecía sentada y narcotizada por las cultas y complejas conversaciones de las madres. A ello se le sumaba el padecimiento que le suponía ingerir los creativos bocadillos de Josephine. 

Poco a poco comenzó a incrementar su número de récords: de merendar en una hora, pasó a dos, a dos y media, a tres horas... Y finalmente !lo consiguió! !4 INFERNALES HORAS PARA DEVORAR UN BOCADILLO DE SALCHICHÓN! 
La estampa os la podéis imaginar. Los primeros bocados los podía camuflar en mi cavidad bucal, pero iban amorgonándose hasta convertirse en sendos flemones que impedían mi respiración. 
La avergonazada Josephine comenzaba entonces a amenazar a la pequeña Laura, y de las amenazas pronto pasaba a los pelliscos y a las bescollas.

Actualmente, el salchichón lo engullo abusivamente y mi madre dice que soy animal y ya no compra la marca que me gusta. Pero no pasa nada me lo compro yo